jueves, 10 de junio de 2010

Libro IV, Capítulo 92

Gandalín, antes de partir a la Gaula, visita a Mabilia por indicación de Amadís. Ella lo recibe en presencia de Oriana. Le dan cartas para Perión, la reina, Melicia,... Gandalín vuelve con Amadís por indicación de Oriana. Amadís lo envía a Agrajes. Agrajes lo vuelve a enviar junto a las damas...
Después de tanta ida y venida (con un Gandalín, suponemos que mareado y hasta las narices) , Agrajes decide animar a Oriana, supuestamente melancólica, y organiza una visita de los caballeros más bizarros y apuestos de la Ínsula Firme a la Torre de las Damas.

Libro IV, Capítulo 91

Amadís envía a Ysanjo, caballero muy honrado de la Ínsula Firme, a Bohemia, con una carta para el rey Tafinor, pidiendo ayuda para su causa.

Libro IV, Capítulo 90

Cuadragante habla con Landín, su sobrino. Lo envía a Irlanda para que hable con la reina, también sobrina de Cuadragante, a espaldas del rey Cildarán (fiel aliado de Lisuarte). Le pide ayuda para formar una flota que esté preparada para ayudar a los de la Ínsula Firme.
Bruneo de Bonamar envía a su escudero Lasindo en busca de su padre, el marqués, y de su hermano Branfil, para que vayan reclutando soldados para formar un ejercito. Bruneo lo hace con gusto para ayudar a Amadís, pero más aún por complacer a Melicia, su amada.

Libro IV, Capítulo 89

Amadís se reune con Tantales, mayordomo de Briolanja. Le pide que vaya a reunirse con su señora y que le pida que se prepare para enviarles ayuda si la necesitaren. Tantales parte presto.
Amadís envía a Gandalín a la Gaula con mensajes para sus padre. A su padre, Perión, le pide que prepare ayuda por si la necesitara. A su madre le pide que permita a Melicia acudir a la Ínsula Firme para que acompañe a Oriana.
Agrajes envía a Gandales a Escocia para solicitar auxilio a su padre, el rey.

Libro IV, Capítulo 88

Amadís visita a Grasinda en sus aposentos. Le pregunta si tiene deseos de volver a su tierra. Ella responde que va a enviar a Helisabad para que prepare una flota que esté siempre presta para acudir en ayuda de Amadís. Por su parte, ella prefiere quedarse en la Ínsula Firme y acompañar a Oriana y a las demás damas. Amadís la abraza emocionado y le pide a Helisabad que lleve una carta suya para el Emperador de Constantinopla que, como antiguo rival del Emperador romano, no dudará en enviarle ayuda militar.
Amadís habla con Don Gandales y Oriana. Les dice la voluntad de Grasinda. Oriana acepta su ofrecimiento gustosa.
Amadís escribe la carta para el Emperador de Constantinopla: le dice que ha llegado el momento de cumplir la promesa de ayuda que le brindó antaño.
Helisabad, carta en mano, embarca y parte hacia Constantinopla.

lunes, 7 de junio de 2010

Libro IV, Capítulo 87

¿Por qué tantos y tan dispuestos se ofrecían a Oriana? ¿Por las mercedes de ella recibidas?¿Porque conocían sus amores con Amadís? No, porque todavía no había alcanzado un status tan alto que le permitiera conceder mercedes y sus amores con Amadís se mantenían en total secreto. Era porque su templanza, cortesía y humildad habían cautivados sus voluntades. Porque los grandes que son altivos y desdeñosos son desamados por sus inferiores.
[...]
Oriana habla con Agrajes. Le expresa su confianza en él y cuanto le agradece a su padre que la hubiera acogido en su infancia y por concederle a Mabilia como fiel compañera. Le pide a Agrajes que interceda ante su padre para lograr que desaparezcan las desavenencias con Amadís. Agrajes le contesta que a pesar de los servicios prestados a Lisuarte, no le perdona su falta de agradecimiento tras el asunto de la isla Mongaza, arrebatada por Lisuarte a su tío Galvanes.
[...]
Se reunen con el resto del grupo. Agrajes no le quita ojo a Olinda.
[...]
Se envían embajadores al rey Lisuarte: Cuadragante y Bruneo.

martes, 1 de junio de 2010

Libro IV, Capítulo 86

Los caballeros están de acuerdo con la proposición de Cuadragante. Así, Amadís pedirá ayuda a su padre, el rey Perión, si la necesitara. Agrajes, a su padre, el rey de Escocia. Bruneo, a su padre, el marqués, y a su hermano Branfil. Y así sucesivamente...
Cuadragante envía a su sobrino Landín a Irlanda para visitar a la reina. Aunque el rey Cildarán, su marido, está obligado a acudir en defensa del rey Lisuarte, ella les favorecerá a ellos.
Llega un caballero armado a las puertas de castillo acompañado de varios escuderos. Es Brian de Mojaste, hijo de Ladasán, rey de España. Brian es muy apreciado por el resto de caballeros por su lealtad y amistad inquebrantables. Brian abraza con emoción a su primo Amadís (la madre de Brian es hermana de Perión) y le dice que en su busca viene. Los caballeros agasajan a Brian y Agrajes le pone al día sobre la disputa con Lisuarte y la custodia de Oriana. Brian aprueba la acción pero pide audiencia a Oriana para ponerse a su servicio. Cuando la ve, le cuenta que regresó a España tras la Guerra de los Siete Reyes para ayudar a su padre en su lucha contra los moros. Allí se enteró de la desaparición de Amadís y había vuelto para encontrarlo. El primer sitio donde miró fue la Ínsula Firme, isla ganada por Amadís, con la suerte de encontrarlo a las primeras de cambio. Brian se ofrece a servir a Oriana y ésta se lo agradece.